miércoles, 29 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

A todos aquell@s que visitan habitualmente nuestro blog, trassierr@s o no, les deseo unas felices fiestas y un próspero y artístico año nuevo.
Y para que el año termine con un buen sabor pictórico, os recomiendo a un artista que despertó mi curiosidad en los años universitarios y que, aún ahora, sigue iluminando mi camino. Se trata de George Rouault, personaje curioso que intervino en la escena parisina de entresiglos y que militó en el grupo "Fauve" o más tarde en un expresionismo muy personal, una radiante mezcla de línea y distorsión, con una simbiosis mística entre lo religioso y lo profano. Un verdadero estudioso del ser humano, desde varios puntos de vista.


La iconografía cristiana, que en estos días está tan presente, aparece en la obra del francés compartiendo protagonismo con prostitutas, reyes sin coronas o personajes del circo... Desde aquí mi sincero homenaje al genio.
Un saludo. Nos vemos a la vuelta del calendario. 

domingo, 14 de noviembre de 2010

Tema 3: El artista griego


El artista en Grecia vive un capítulo revolucionario. Esta revolución se expresa en las Artes Plásticas de diversas formas, podríamos llamar a esas formas  “caminos”. Dichos “caminos revolucionarios” que crean estos artesanos reconocidos y “libres”, se cimentan en la experimentación y la búsqueda, y tienen como objetivo expresar su concepto de belleza: armonía del conjunto, antropocentrismo y un estudio incansable y continuado sobre la expresión del espíritu a través del cuerpo. La combinación de estas realidades socioculturales hace que el artista se plantee cuestiones antes impensables, y que modifique el “modus operandi” creativo, pasando a ser ahora un proceso mental, donde las manos y la razón conectan en un terreno mágico, dotando al Arte de una fantástica carga visual-emotiva, aunque trabajan, eso sí, sobre esa nube conceptual (religiosa o política, al fin y al cabo) que marca y determina  cualquier manifestación artística de las civilizaciones en la Edad Antigua.

Y todo esto lo aportan los griegos a la Historia del Arte, inaugurando el espacio del espectador ante la obra, ya sea ante los templos o teatros, o ante la pintura, escultura o cerámica.
Si se plantea desde un punto de vista global, el Arte Griego es original, en tanto en cuanto analiza y sintetiza las obras de arte de su pasado más inmediato, y actúa para su contemporaneidad, igual que cualquier época. Pero entiende el Arte como evolución y eso, sumado a la potente herencia filosófica, política, social y cultural que dejará en las orillas del Mediterráneo, es una actitud muy moderna  ante el tiempo y la humanidad. El Arte es la respuesta ante la inquietud de estar vivos…


Los arquitectos de las ciudades griegas toman protagonismo, dirigen las obras con esmero, son conocidos, conocen las técnicas y las matemáticas egipcias gracias a sus estudios y viajes, inventan los “Órdenes” clásicos: dórico, jónico y corintio, dotando a cada estructura de geometría, simetría, proporciones armónicas y humanas, decoración en base a relieves y esculturas de bulto redondo, funcionalidad, y se adaptan al trazado urbano racional de las polis. Abren sus abanicos y eligen la forma, vinculan los edificios al terreno y adecuan las instalaciones según las normas clásicas del equilibrio del conjunto. 

 
Los escultores y pintores (mirar artículo del mes de noviembre de 2009 en al blog) muestran obras de arte mediante la armonía, la idealización platónica y el detallismo del cuerpo desnudo humano. Pero lo que es fundamental para su evolución desde el Siglo VI a.c. hasta la muerte de Alejandro Magno en 323 a.c., es el papel social que ocupan, algunos son venerados, queridos o criticados en vida, y remunerados en el caso de la escultura, sin olvidar que sus imágenes eran el vehículo de conocimiento de los Dioses y los Héroes. A veces eran objeto de admiración por las cerámicas y pinturas que se convirtieron en artículos de lujo. Lo cierto es que gozaban de éxito profesional y social, y ese salto cualitativo en las clases sociales les aportó el terreno de “pseudolibertad” donde imaginan sus obras, respetando a los antiguos y dejando preguntas sin resolver a las futuras generaciones.  
Hay varios ejemplos claros sobre la importancia que tienen los ceramistas y pintores en el periodo griego. De ahí que sus hazañas o vivencias queden patentes en historiadores romanos, en obras que reflejan su mitología o en leyendas antiguas.
Exequias, por ejemplo, creó el Ánfora del Vaticano, representando un hito sin igual en la historia de la cerámica griega. La escena de Aquiles y Ayax jugando a los dados consigue un virtuosismo y una veracidad modernos, sobre todo por la tensión interior de los personajes. Es un ejemplo importante de la maestría de este tipo de artesanos-artistas, que se niegan a ser meros espectadores e investigan los escorzos, las perspectivas y las líneas del cuerpo y el alma.
Apeles pintaba sus obras y luego las exhibía en público, pero  él se escondía  para escuchar los comentarios que la gente pudiera hacer. Esta actitud ante el público es tan original que se han escrito algunas historias sobre ella. “Un día pasó un zapatero y se atrevió a criticar la forma en que el artista había pintado una sandalia. Al día siguiente volvió a pasar el zapatero y se sintió orgulloso al ver que el pintor la había corregido. El crítico se envalentonó y empezó a meterse con la forma en que estaba pintada una pierna. Viendo el pintor que tenía que poner veto al zapatero se acercó y le dijo: “Un zapatero nunca debe juzgar por encima de los zapatos””.
Este episodio es peculiar porque avanza la crítica de arte, y muestra la actitud del artista ante la opinión del público, a veces reconsiderando su obra y otra enojándose con los críticos improvisados. 

En su "Historia natural", el autor romano Plinio nos cuenta el desafío entre dos famosos pintores griegos del siglo V a. de C., Zeuxis y Parrasio. “Con tal realismo pintó Zeuxis unas uvas, que los pájaros descendieron del cielo para comérselas; y no queriendo Parrasio verse superado por su colega, pintó una cortina con tanta destreza que Zeuxis intentó en vano descorrerla para ver la pintura que pensaba encontrar debajo.”
La perfección y el parecido con la naturaleza son motivos de disputas entre artistas y fundamento para un historiador como Plinio, que lo recogió en su obra literaria.
El poeta Anacreonte siente absoluta veneración y respeto por la pintura. Para describir la belleza del rostro de su amante alude a la pintura y a la mano del pintor “sirve para recordarla.”

Estos ejemplos y muchos más, junto con los diferentes "caminos revolucionarios" que marcan, nos enseñan la realidad en la que está enfrascado el artista griego, sujeto al debate y al gusto,  gozando de una creatividad antes desconocida, y creando unas fórmulas que se repetirán intermitentemente  a lo largo de la historia, en el Renacimiento, el Neoclásico, el Historicismo, o sirviendo como modelo a los artistas de la vanguardia.


martes, 19 de octubre de 2010

Tema 2: El artista egipcio

La estructura político-social del Antiguo Egipto determinará el papel del artista.  Conocemos los procedimientos, técnicas y normas que utilizaron, incluso sus comportamientos y trucos ante el acto creativo puede ser vislumbrado por nosotros. Todo el abanico resultante de su oficio, conocido hoy como "Artes Plásticas" (pintura, escultura, relieve), se encuentra bajo la batuta de los poderosos, con sus intereses y gustos. Este fenómeno ilustra perfectamente el nivel de desarrollo de la cultura creada por el Homo Sapiens, superado el Neolítico, los humanitos se encaminan en la dificil tarea de construir Imperios en Oriente. Una muestra implacable del dominio de clases y de la voluntad por perdurar de los faraones, es el papel del Arte y, por tanto, el hueco social que habitaba el artesano, conocido por nosotros como el artista.


En el País de las Dos Orillas, la fertilidad estaba rodeada de desierto y calor, y se había creado el Imperio más grande y culto hasta entonces conocido. Su gente vivía en ciudades y poblados, en arrabales y en barrios, en pequeñas casas y en enormes palacios rebosantes de lujo. Allí edificaron los Templos y Pirámides, las Avenidas y los Puertos, y la vida se bañaba cuando el Nilo y los Dioses decidían. Ese mundo remoto de gente humilde, salpicado de comerciantes, sacerdotes y funcionarios, era ordenado y giraba en torno al Faraón. 

Una minúscula capa social, un grupo reducido de artesanos, obedecía las instrucciones reales y diseñaba un mundo paralelo, representativo de lo humano, soñado entre Dioses, inventado para sujetar el alma viva del gobernante o privilegiado del más allá.
Pero el "más acá" era más cotidiano y sencillo. Es cierto que el Arte de Egipto expresa un mundo irreal, pero es que estaba destinado para eso. Las expresiones artísticas de esta época existían precisamente por eso, porque servían para el Viaje, porque propagaban la imagen del faraón, y porque conectaba el mundo diario de los trabajadores de las ciudades con otro mundo ilusorio, fantástico, lleno de leyendas y creencias.

Los que hablaban este lenguaje eran los escultores y pintores, pudiéndose adaptar los primeros a las necesidades del relieve. Estos hombres eran ante todo artesanos, trabajaban en equipo y nunca firmaban sus obras, su condición de artista pasaba de padres a hijos, respetando unas reglas muy precisas.
El procedimiento siempre era el mismo: Las paredes de las tumbas eran cubiertas con una mezcla de barro, arcilla y paja triturada. Una vez lisas y secas, se aplicaba una capa de yeso.
Comenzaba luego el trabajo de los pintores, que trazaban una cuadrícula en rojo que les permitía reproducir en grande los esbozos del fresco. Preparaban los colores con pigmentos naturales mezclados con agua y resina de acacia o yema de huevo. El negro se obtenía con carbón de leña, el azul con azurita, el verde con malaquita, el rojo con óxido de hierro... Para conservar el brillo, recubrían el fresco con barniz a base de resina de árbol.
Los materiales que utilizaban eran diversos, tallaban el marfil, el vidrio, la madera y la arcilla, así como el metal. Los escultores manejaban cinceles de cobre, mazos y arena para pulir las obras, consiguiendo niveles altos de calidad. Un ejemplo claro de la delicada maestría de los artesanos egipcios es la decoración del Trono de Tutankamón.
 Afortunádamente también se conservan "Obras Menores", que cuentan el día a día con sus actividades agrícolas y comerciales. Existe una gran muestra de ellas en la Tumba de Sennedjem o en la Tumba de Nefertari. La primera de ellas es muy interesante. Podéis entrar en  http://aprendersociales.blogspot.com y leer algo más sobre ella.
Y así fue cómo estos seres nos enseñaron sus Dioses, sus Reyes, y sus semejantes. Os dejo algunas fotos de obras de arte minúsculas, pero enormes en su factura y mensaje.

Como veis, son egipcios, animales y el Nilo...

lunes, 27 de septiembre de 2010

Tema 1: Matemáticas, Religión y Retratos en la Prehistoria

Estos días ha llegado a mi pantalla información muy interesante sobre el manejo del cálculo y los ciclos naturales. Es lógico entender que el ser humano llegó a  las primeras ideas matemáticas muy pronto,  precisamente por querer conocer el mundo donde vivía. Pero qué dificil imaginar a los chavales cavernícolas estudiando mates sin libreta...




Estos dos objetos, conocidos como el Hueso de Ishango y el Hueso de Blanchard, me han parecido sorprendentes. Extraños a simple vista, meras líneas y círculos, pero con una historia genial detrás. Aquí tienen el link para que se interesen. Es una página curiosa y divertida:

http://historiasconhistoria.es/2009/02/23/calculadora-prehistorica.php

Y, ¿qué hay de los retratos? Estos hábiles artistas que pintaban animales llenos de gracia ,también se acercaron al dificil empeño de retratar a sus semejantes. Increible pero cierto, en Vienne, Francia existen una serie de dibujos fechados hacia el 12000 a.c. que enseñan lo más simple de un perfil o lo más complicado de un gesto.
 


Photo: P. Bahn 'Prehistoric Art'


Por último la religión. ¿quíen la regulaba o manejaba? ¿es espontánea y naturista o plantea festividades y leyendas? 
 La religión como producto para explicar la vida y la muerte, y las matemáticas (digamos mejor las primitivas matemáticas, que se pueden enfadar los magos de los números) creadas para contar los ciclos naturales, (por ejemplo el de los astros o el de las estaciones, que hoy sabemos que están íntimamente ligados, pero que en el Pleistoceno se trataban en paralelo, o el ciclo de los animales migratorios), han sido y probablemente son los principales vehículos mentales abstractos creados por el hombre para acercarse a lo mágico, lo inexplicable, lo que "tiende al infinito".

domingo, 26 de septiembre de 2010

Tema 1: El Artista en la Prehistoria

La niebla del tiempo se espesa cuando intentamos comprender las manifestaciones artísticas de la Prehistoria. Aquellos hombres y mujeres que habitaron nuestro mundo entre el 40.000 y el 10.000 a.c., supervivientes natos, sentían los mismos miedos y dudas que nosotros, pero ¿Qué mitos o leyendas explicaban su mundo? ¿Qué historias contaban alrededor del fuego? ¿Los regían algunos códigos morales? Todas estas cuestiones son las grandes incógnitas, pero sabemos otras muchas cosas de ellos/as a través de la observación de las escenas que pintaban en las paredes de las cavernas.
En primer lugar debemos afirmar que el Arte Rupestre no es algo único del Sapiens europeo, sino que este tipo de expresiones culturales se extienden por todo el planeta, aunque lo cierto es que centraremos nuestro estudio en el Arte de nuestro continente.
Una vez que hemos asimilado que la expresión parietal tiene un origen colectivo en la Tierra y que surgió ligada al lenguaje, a la música y a los ritos mágico-simbólicos, podemos intuir comportamientos y elementos de la vida diaria. Por ejemplo estas dos escenas: (Fiordo de Noruega/Cueva de la Valtorra).
La recolección de miel o la pesca constituáin vías de consecución de alimentos. No sabemos por qué, pero al mirarlas uno se sorprende por la modernidad formal y representativa: perspectiva torcida, detallismo a la vez que síntesis, o adecuación de los huecos de la cueva a la propia composición pictórica. Es más, el espectador siente una relación especial con aquellas personas, al ver el día a día de estas comunidades, tan lejanas y tan cercanas a la vez.
Los ritos y ceremonias también están presentes en los yacimientos. Son muy interesantes los enterramientos que ya desde el Homo Neandertal se manifiestan con ajuares. Parece que la muerte se entiende como un viaje a otro lugar, y el difunto necesitará allí algunos objetos. También son muy usuales las escenas pintadas de animales y hombres en una especie de simbiosis mística, una rara fusión entre especies que los antropólogos relacionan con las celebraciones sexuales, ya que la reproducción era algo esencial para la supervivencia del grupo. Un ejemplo muy característico es la "Escena del Pozo" de la Cueva de Lascaux. El "hombre pájaro", el bisonte herido, el bastón de mando y la expresividad de la escena la convierten en algo único y sobrecogedor.

Esta Venus está  datada en el 29.000-25.000 a.C y es una de las primeras piezas en cerámica que realizó un ser humano. Podemos apreciar los rasgos sexuales marcados y tiene la peculiaridad de que en la figura se encontró  una huella dactilar dejada antes de la cocción. Las pruebas descubrieron que se trataba de la huella de un niño de entre siete y quince años por lo que no se cree que fuera del artesano. ¿Tal vez de su hijo que le ayudaba?
"En Dolní Věstonice (lugar donde se encontró) se ha logrado descubrir la vivienda de un artista. Ésta quedaba aislada del campamento principal, y se caracterizaba por presentar una forma constructiva diferente. En las cenizas del hogar central —en parte abovedado a modo de horno— se encontraron más de 2200 pequeñas obras plásticas y fragmentos de obras de barro cocido. A su vez la existencia de fragmentos de flautas indica que también la propia cabaña era el lugar de celebración de ceremonias mágicas y donde el creador de los objetos de arte, un sabio mago o sacerdote chamán, tenía su morada." Bohuslav Klíma (1963): Dolní Věstonice, Czechoslovak Academy of Sciences (Praga).
La guerra y su preparación también está en el Arte. Hay bastantes escenas donde el hombre combate con otros por el dominio de territorios, luchas tribales de honor, competencia  por los recursos, etc. En África se han encontrado ejemplos muy reveladores.
La escena del "Guerrero de la Cueva de Valtorra" es excepcional desde el punto de vista plástico. El Artista ha conseguido captar el dinamismo del personaje, ¿imbuído en un baile extraño antes del combate? ¿colocando una postura de ataque o defensa? No podemos saberlo con seguridad...

Todas las conclusiones que se hagan sobre este tipo de creaciones antiguas son meras especulaciones, conjeturas y debates. Es normal, era un tiempo muy distante sin escritura, una forma de vivir distinta a la actual y, lo más importante, múltiples generaciones de muchas tribus y en lugares muy dispares de la prehistoria, que nos evidencian que no hay una única explicación para este Arte que, recién nacido, ya enseñaba su magia. El misterio seguirá estando latente...

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Un nuevo comienzo.

Este curso 2010/11 el blog emprenderá un nuevo camino en el entendimiento humano. Nuestra relación con las obras artísticas nos abre conocimientos distintos, nos regala rincones del mundo antes desaconocidos. El artista como ser excepcional que cambia realidades y las presenta a nuestros sentidos.
Y siempre con la misma cuestión: ¿Qué es el Arte? ¿Por qué existe? ¿Cúal es su sentido?


Para empezar podrían ustedes presentarse en "Comentarios" y acto seguido dar una definición sobre el Arte, qué mejor que la reflexión...

Bienvenidos a Ekilibr-arte.

sábado, 1 de mayo de 2010

INCÓGNITA: El Barroco en Córdoba

Córdoba en el Siglo XVII y XVIII es el marco donde acontecen capítulos relevantes de la Historia de España. En ella sucedieron los conocidos "Motín del hambre" o "La Expulsión de los moriscos", dejando a la ciudad y la Mesquita huérfanas de la mezcla y la convivencia que había latido en sus calles durante algunos siglos. En cambio se introdujeron costumbres nuevas como el Corpus Christi, la procesión de imágenes y hermandades, el culto a las reliquias, las advocaciones marianas, incluso el popular respeto al Ángel custodio de la urbe, San Rafael. Se popularizan dos ferias, una en mayo y otra en septiembre, en honor a la Virgen de la Salud y de la Fuensanta, y La Corredera se convierte en el principal coso para las corridas de toros, a caballo en el XVII, y a pie en el XVIII. El Caballero veinticuatro, D. Pedro Domingo de  Henestrosa, consiguió grandes triunfos y hasta deleitó a Cosme de Medicci en 1668. Más tarde el Coso de los Tejares, hoy "Corte Inglés", acogió inolvidables tardes de manos de los diestros de los primeros escalafones.
A pesar del evidente analfabetismo del pueblo cordobés, en esta ciudad nacen maestros como Juan Rufo o Luís de góngora, fundamentales plumas de la cultura mundial.

Incógnitas:

1) En el terreno de la Arquitectura se hacen obras como... (ayúdate de las imágenes):



2) La pintura del barroco español culmina con un artista sevillano que deja grandes obras en Córdoba: ¿quién es? ¿cuáles son sus obras?.


3) En 1626 Juan de Mesa, imaginero crucial para entender la iconografía de la Semana Santa andaluza, crea para Córdoba una talla ...(ayúdate de la imagen):


4) El Coro de la Catedral  fue realizado en 1764 por...:



Es la hora de pensar...

jueves, 29 de abril de 2010

Tema 10: El Artista del Barroco

El viejo continente maduró en su Edad Moderna y se multiplicaron los países, reinos, y así los conflictos. La visión filosófica y mental del Relativismo se introdujo en un alma europea humanística y culta. Poco a poco, y sin detenerse, se fue gestando la sensación de búsqueda, previa al nacimiento de cualquier estilo artístico. Comienza el Siglo XVII, el de las luces para España, el de las sombras para un pueblo que soporta las epidemias y la tensión bélica. (Imagen: Hospital de la Sangre, actual Parlamento de Andalucía, en Sevilla durante la peste de 1649)
                                       
En el ambiente artístico, el Renacimiento había calado hondo en los países europeos, y el Manierismo, con su libertad creativa y su profundo sentimiento de distorsión de realidad, había mostrado a los artistas un camino desconocido: analizar la naturaleza y sacar las máximas posibilidades dinámicas. Con toques inarmónicos se hacían obras atractivas, rozando lo imposible, a punto de quebrar el equilibrio sereno que necesitan los ojos de los humanitos. Pero este latir anticlásico, abofeteado por los críticos y olvidado por los historiadores, es considerado el auténtico caldo de cultivo del Barroco, sobre todo en lo referente a la representación formal de los personajes y a los campos de color. A todo esto hay que sumar que el lenguaje clásico, heredero de la Antigüedad romana, estaba gastado, repetitivo y espeso. La Historia del Arte necesitaba un cambio, un estilo más intuitivo y sensual.

La Iglesia occidental europea estaba inmersa en las guerras de religiones contra los países reformistas luteranos, considerados intrusos en la Europa a las puertas de la Ilustración. Holanda representa certeramente la nueva religiosidad, y la forma de vida urbana, moderna y laica. La Iglesia católica apostólica y romana, comandada anteriormente por Carlos V, el concilio de Trento y los generales militares, e impulsada ahora por Felipe IV y su Contrarreforma (política y artística), sacudirá los pilares del Arte anterior y presentará obras religiosas, usadas como vehículo de propaganda ideológica, resaltando aquellos puntos que la diferenciaba del Luteranismo o el Calvinismo, ya sean elementos de la liturgia, la Eucaristía o en escenas como el Leviatán.
El Siglo XVII despierta en el terreno de la estética con una sensación confusa de cambio. Ese cambio que genera un grupo de artistas italianos y que se difundirá por el resto del continente, se caracterizará por la arriesgada y palpitante apuesta de crear un mundo distinto en los cuadros y esculturas. Los personajes, que son ahora más populares y creíbles que nunca, viven en un espacio mágico de luces y sombras, de diagonales y movimientos, un mundo parecido al nuestro pero sutilmente inventado por las manos y los colores. La Arquitectura, ayudándose de las nuevas técnicas y de estudios cada vez más complejos, se vuelve plástica, exuberante, ecléctica, personal y, sobre todo, se vuelve más orgánica, menos racional que en el Renacimiento.

La popularidad del Arte en estos momentos tiene mucho que ver con el impulso que le ofrece la Iglesia, necesitada de iconografías sinceras, que se conviertan en parte de la memoria colectiva. Así nacen la Semana Santa o la Arquitectura vernácula, que llenaban las calles y vaciaban los edificios por unas horas.
El caso es que los artistas supieron crear el clima adecuado, se adaptaron a las necesidades de sus religiones, y decoraron los palacios y salones de los monarcas absolutistas. Vivieron la Corte, bebieron el licor de la fama y probaron la narcótica eternidad que se derrama de los lienzos firmados. Fueron considerados genios, igual que sus antecesores del Cincuecento.
Pero es cierto que se pueden observar características peculiares en cada región, teniendo gran culpa de esto la personalidad de los artistas y las escuelas que van creando en sus ciudades.
Italia es el origen de este estilo artístico. En Roma, Maderna, Bernini y Borromini protagonizan uno de los capítulos más significativos de experimentación y rivalidad. Cada uno programaba la curva o la recta en sus entablamentos de manera distinta. Cada uno construía con materiales más o menos nobles los edificios del tercer despertar de la ciudad eterna. Los dos primeros culminaron el gran teatro eclesiástico del Vaticano, la portada a los pies de la cúpula de Miguel Ángel y la plaza en la que desemboca la avenida del puente. Y Borromini con su peculiar carácter y su vida humilde, eleva las líneas de la arquitectura al panteón de la belleza.
En escultura sobresale Bernini que, de nuevo para los papas, talla el mármol viejo de su tierra para descubrir el dinamismo de escenas con altas cargas emotivas, llenas de tensión y fugacidad.
Los Carracci decoran las estancias de un modo clásico y mitológico, presentando los personajes alejados de lo terreno, destellantes de luz plana y constante, siguiendo así el camino trazado por los artistas del Cincuecento. Y Caravaggio inventa el Tenebrismo, cubriendo sus cuadros de magia. Los hombres y mujeres que viven en sus pinturas han sido inspirados por la naturaleza, como robadas de un espejo y enfrascados en una realidad paralela que percibimos. Artista polémico en vida, de carácter agrio y con una hoja en el libro del arte.

Francia utiliza el barroco para sus intereses políticos, así construyen Le Notre y Mansart el Palacio de Versalles, y se inaugura la historia del jardín europeo. “El Rey Sol” ingenia todo un escenario monárquico, lleno de lujo y de “horror vacui”, un ejemplo destacado es la Galería de los Espejos.

El empuje de la Contrarreforma viene de España y Flandes. En la península ibérica, la escultura (sobre todo la imaginería) y la pintura reflejan el sentimiento religioso desde múltiples vías: las tallas mesuradas de Gregorio Fernández y el sufrimiento recogido de Martínez Montañés, los volumétricos monjes místicos bañados de blanco de Zurbarán, las mujeres y niños sevillanos encarnados en la Virgen y el Niño, que tan popular se hicieron y tantas escuelas interpretaron, de Murillo. La teatralidad de Valdés Leal y sus paisajes calavéricos, los ascetas tenebristas de Ribera, y la aportación de Velázquez, crucial momento de encrucijada entre colores gruesos y libres, pincelada entusiasta e imaginativa, y una composición creativa que invita a entrar en la pintura. Sus fondos neutros y su obsesión por el sfumato nos recuerdan una cita de Pablo Picasso: “al final…pinta la pintura”. Rubens, en cambio, desde el norte del Imperio español decadente, crea mitologías fantásticas y retratos psicológicos muy modernos.

Holanda será el entramado de vivencias personales. Artistas como Rembrandt, Vermeer o Frans Halls utilizan la sociedad burguesa y laica como trampolín de sus libertades. Rembrandt es uno de los grandes, uno de esos melancólicos y bohemios que caminan por el recuerdo. Sus cuadros son un espectáculo visual sin precedentes. Con una pincelada que vibra, combina colores y se inventa una luz emergente y desconocida. Vermeer utiliza la cámara oscura y tiñe sus interiores burgueses de una pausa que nos hace viajar hasta Piero della Francesca, y con un aspecto muy fotográfico, de líneas diluidas y una luz salpicada. Las telas de Halls, por su parte, son espontáneas y con una pincelada larga y temblorosa.

El Arte Barroco, podemos concluir, es el resultado de la genialidad de un grupo de seres humanos que consagraron su virtud y su esperanza a la locura de enfrentarse a un trozo de tela, a un bloque de mármol, fundiendo algo llamado bronce, o dudando ante un plano, para sacarle verdades a la vida, para agitar las fibras quietas del espectador, que hoy... sigue admirando sus obras.

martes, 20 de abril de 2010

Tema 9: El artista en la Italia del Renacimiento


Europa, abanderada por Italia,  se mira al espejo de la historia a finales del Siglo XV. Un espíritu nostálgico, en búsqueda de un nuevo camino vital, salpica todo el panorama artístico. La Gramática y la Poesía comenzaron este empeño de cambio y la Arquitectura y las Artes Plásticas lo culminaron. 
Florencia en el Siglo XV y Roma, con un fenomenal despertar en el XVI, imaginan un mundo artístico mirando atrás, al pasado clásico de Grecia y Roma antiguas.
El Humanismo, en primer término, con una inquietud e investigación exhaustiva de las obras antiguas, el Historicismo, fomentado por las excavaciones arqueológicas, el Coleccionismo que propugnan  los “Studi humanitas” y Familias burguesas, la conciencia colectiva de cambio, acrecentada por el descubrimiento de nuevas tierras y el nuevo sistema mercantilista, y el Neoplatonismo, crean el marco ideal de este nuevo sentir de la belleza y la formas.

Los artistas gozaron de su burbuja laboral en gremios organizados ya en los siglos anteriores, pero ahora en Italia, el mundo de los artistas sufre una división: los artesanos seguirán un rumbo, atendiendo a promotores menores y enfrascados en las normas gremiales, y por otro lado, una élite de artistas creativos, que se sienten protagonistas de la Historia del Arte y que establecen un diálogo directo con la antigüedad griega, helenística o romana, desembocando en una modernidad formal, iconográfica y filosófico-simbólica. Estos últimos, entre los cuales se encontrarán nombres fundamentales del Arte, serán protegidos por el papado y los mecenas civiles, ambos centros de poder en la Italia cristiana de las Ciudades-Estado, amarrando la libertad al espíritu cristiano y mitológico antiguo que empapa casi toda la producción artística en estos siglos.
Tres conceptos explican este nuevo despertar: la perspectiva lineal y atmosférica, el espacio unitario y la armonia entendida como la expresión ideal de la belleza intangible.
Brunelleshi en arquitectura cuatrocentista fue el primero en tratar los problemas de la perspectiva. Su intención era crear un método a través del cual el Arte representara la visión humana, poniendo al hombre (Antropocentrismo heredado de la Antigüedad) en el centro de la obra de arte, creando un espacio ilusorio donde reina la armonía, conseguida con la superposión de módulos y puntos de fuga. La proporción humana del arte, por tanto, marcaba  otra vez las manijas del reloj de la Historia.

La siguiente vuelta de tuerca la da Rafael en el Cincuencento clásico. En obras como “La Escuela de Athenas” dispone las masas de personajes en una escalinata, organizados armónicamente,  y el fondo  de arquitectura volandera  crea un lugar creíble a pesar de su evidente toque mágico imposible. Quedaba inaugurado el episodio atmosférico de la perspectiva. 
El Espacio Unitario era la manera de disponer los volúmenes (Arquitectura) y los personajes (Escultura y Pintura) ante el ojo del que los mira, inventado un nuevo mundo artístico, claro y transparente, mucho más ordenado racionalmente que en la Edad Media. Massaccio, Alberti o Ghiberti emplearon esta directriz en sus obras. Y Mantenga, Piero Della Francesca o Bramante alcanzaron niveles altos de conexión total con la belleza ideal, mediante volúmenes potentes y espacios directos.

La belleza que busca el artista en este momento responde al filtro neoplatónico que late en el pensamiento renacentista. Boticelli, siguiendo a Savonarolla, o Miguel Ángel con la “Terribilitá” que imprime a sus figuras con ejemplos clave de esa mirada hacia el ideal no perceptible, pero existente.
Leonardo da Vinci funciona como bisagra entre las fases del Cuatrocento y el Cincuecento. Partiendo de un estilo cuatrocentista y, con la fantástica locura de intentar diluir los contornos, crea el “Sfumato” para darle un aspecto visual parecido al real que capta el ojo humano. Los paisajes oníricos y el constante misterio (temático, iconológico y representativo) que envuelve a todos los aspectos de su pintura marcan su leyenda.  
   
Este grupo de creadores, que vivieron el vaivén político de Florencia y Roma  y que observaron el avance de la Ciencia, inauguran la nueva concepción del artista. Ser genial, a veces incomprendido o atormentado, que tiene revoloteando entre sus dedos la nueva estética y que utiliza el Arte como vehículo estético y de comprensión del hombre.
Venecia en este sentido acentúa la pintura de carácter clásico profano con un sentido de la armonía puramente cromático. A través de múltiples tonos, de un impulso revolucionario y de una eléctrica y vigorosa pincelada, consigue cuadros llenos de gracia y calma. Giorgione, Veronés, Tiziano o Tintiretto colgaron de las paredes flotantes de Venecia las obras que influirán enormemente en aspectos fundamentales del Barroco posterior.

El manierismo será el último coletazo de la mirada melancólica por el mundo antiguo. Como momento histórico, se entiende como reacción anticlásica y  como expresión artística es original, transgresora y base para el atrevimiento posterior del Siglo XVII. El diálogo con el pasado se hará en este periodo mediante las obras de la generación anterior, es decir, las obras de arte realizadas por los grandes maestros del Cincuencento que a la vez es el resultado del estudio del pasado helénico. Por eso la mirada es más indirecta, influenciable y distorsionada. Lo que sí es de mucha importancia es la introducción en pintura de los efectismos propios de este “estilo”, ya sean los escorzos, los colores estridentes, el dinamismo de los grupos y figuras, los detalles secundarios y la desconexión con esa belleza ideal, para buscar otra más sorprendente y superflua.
Italia con el Renacimiento se resarce del paso inexorable del tiempo medieval y homenajea a su pasado, inventa y discute su presente, desvelando su futuro sobre planos valientes, cúpulas imposibles, golpes marmóleos de cincel, y techos y lienzos reflejos de la búsqueda y la investigación.

Comentario histórico-artístico de obras de arte

Para analizar una obra de arte es necesario seguir los siguientes pasos:

A) DETERMINAR

- Tipo de obra: (arquitectura, ecultura, pintura, relieve)
- Título:
- Autor:
- Fecha:
- Localización:
- Estilo:

B) ANALIZAR

- Contexo histórico:

- Técnica:

· Forma:
· Método:
· Descripción:

- Simbología:

C) CONCLUSIÓN (Otras cuestiones)

- Otras obras y autores importantes:
- Papel del artista en el periodo histórico:
- Posibles debates historiográficos:

(Parte de este modelo de comentario ha sido tomado del profesor Juan Diego Caballero. Su blog "aprendersociales.blogspot.com" está colgado en "Otros sitios sobre arte")