miércoles, 18 de noviembre de 2009

Tema: Despedida al mundo clásico

Aristóteles nos regaló una cita espléndida:  "la esperanza es el sueño de los hombres despiertos".
Y nosostros pensamos :¿Solo de los hombres libres?  ¿Solo de los hombres?
Los esclavos y las mujeres no pudieron pensar un mañana mejor, les robaron la esperanza. Y fue Roma, la bella, la ciudad de las ciudades, la que les partió de nuevo el sueño antes de la vigilia.

Para despedir al mundo clásico con un sabor distinto y no odiar demasiado a nuestros remotos abuelo, dejo aquí dos extractos del libro  "Espejos. Una historia casi universal" del maestro Eduardo Galeano:

1)Reconocer el arte

"En algún lecho del golfo de Corinto, una mujer contempla, a la luz del fuego, el perfil de su amante dormido. En la pared, se refleja su sombra. El amante ,que yace a su lado, se irá. Al amanecer se irá a la guerra, se irá a la muerte. Y también la sombra, su compañera de viaje, se irá con él y con él morirá.
Es noche todavía. La mujer recoge un tizón entre las brasas y dibuja, en la pared, el controno de su sombra. Esos trazos no se irán. No la abrazarán, y ella lo sabe. Pero no se irán."

2)Adios con "mucho arte andaluz".

"Habló a su alma el andaluz Adriano, emperador de Roma, cuando supo que esa iba a ser su última mañana: Alma mía pequeñita, vagabunda y frágil, huésped y compañera de mi cuerpo, ¿adónde irás ahora? Ya no contarás más chistes."




Tema 4: El artista romano

El Helenismo, la última racha de aire creativo griego, había multiplicado las maneras creativas y, por tanto, las sensaciones estéticas. La arquitectura clásica de los Siglos V y IV se fue nublando hacia edificios cada vez más complejos y cada vez más lejos de su partida. La escultura abrió un abaníco de posibilidades enorme, las escuelas de Pérgamo, Rodas, Alejandría y Atenas, imprimieron en las páginas de la historia del arte las obras más arriesgadas hasta el momento. Partiendo de su raíz clásica nacieron las esculturas envolventes, las escenas distorsionadas y a la vez organizadas por los "huecos", la tensión máxima del cuerpo, las anécdotas, el aire en las figuras...Dejando un ambiente artístico convulso y frenético.

Roma era ya ciudad cuando estas ciudades imaginaban a través de sus artistas. Roma era ya antes, pero serían su actitud ante el presente y sus ansias de querer protagonizar el futuro, las que la convertirían en el centro del universo histórico y artístico, al menos del universo occidental. Se hizo dueña del mediterráneo y lo explotó, nos regaló los caminos que utilizó, los puentes y acueductos, y nos trazó las calles, que seguimos transitando. Por eso y por transmitir con pasión y orgullo su herencia helénica, Roma es la ciudad de las ciudades.
Las siete colinas que la organizan son el escenario de un puñado de hombres irrepetibles, filósofos, políticos, historiadores y artistas. Y en estos últimos nos detendremos un rato.

El artista romano posee, entre otras, dos virtudes esenciales: capacidad sugestiva y narrativa, ya sea trabajando con planos arquitectónicos o tallando un bloque de mármol, y precisión y detallismo al copiar piezas griegas o al imaginar el nuevo presente. Y estas dos facultades brillan en la historia gracias a la luz que emana de su bandera vitrubiana: "firmeza, utilidad y belleza", es decir que todo debía ser resitente, útil para el Estado y los clientes, y bello (algo que viene en su genética artística griega).

Muestras de estas características son sus obras, como el Panteón de Agripa (27 a.c. - 128 aproximádamente), que es el único edificio antiguo que se explica solo, sencillo, extraordinario y orgulloso de sus cimientos y de su vuelo de líneas. También es evidente en el relieve de la Columna de Trajano (114 d.c.), donde el discurso del mensaje se ekilibra con los primeros experimentos de la perspectiva, sumado al detallismo de todas sus figuras. Este detallismo se expresa con honorabilidad  en los retratos públicos de Octavio Augusto, y con fantasía en los privados de El Fayun, llegando a un punto muy por encima de la vulgaridad y muy cerca de un expresión sintética del estado del alma. Algo más que interasante.

El genio romano se transformó en la articulación de espacios suaves y en la manera de contar su paso por el tiempo. Y ese genio aún late en nuestra cultura artística.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Tema 3: El artista griego

Lejos quedaba el fantasma de la norma que sobrevolaba los talleres orientales de las civilizaciones fluviales. Tan lejos y tan cerca, en nuestro mar mediterráneo... Porque fue allí, en un grupo de islas soleadas y secas, en un mundo antaño de pastores y piratas, en un tiempo "reciente" que brilla aun en sus esculturas y frescos, en una visión marítima de la vida, donde de pronto emergió una manera de sentir la línea y la forma, y que pasará a ser la "sensibilidad helénica" ya pasado el año 700 a.c. Esa sensibilidad creada a base de toques de realismo y un  homenaje formal y permanente a los símbolos, se traspasó de las costas de esta islas a las orillas de la península griega. Allí ciudades como Atenas, Corinto, Esparta o Delfos, convertidas ya en urbes (polis) con participación pseudodemocrática de sus ciudadanos, reposaron las experiencias creativas de sus antecesores ciládicos y cretenses y montaron el arte griego, caracterizado por la experimentación continua y la sorprendente e inagotable búsqueda de la belleza clásica.

Los artistas griegos, superadas las fases arcaícas, fueron los encargados de plasmar las exigencias de una nueva visión antropocéntrica del mundo en los siglos V y IV a.c., y lo hicieron desde la armonía, el idealismo y unas señales tímidas de compromiso con el tiempo que les tocó vivir.
La armonía es fundamental para los griegos, la relacionaban con el orden y la belleza del conjunto. No existía una norma pero si un cánon de belleza, un ángulo sobre el cual poder oscilar ese péndulo aceptado por ese grupo de "snobs" (según nos cuenta Gombrich) y políticos que financiaban las obras. Así nos regalaron la Acrópolis de Atenas o el conjunto del Santuario de Delfos, y esculturas como las de Fidias, Policleto, Praxíteles o Scopas.
El idealismo es evidente en cualquier obra plástica. Los cuerpos de los atletas inspiraron a los escultores, que asumieron sus formas y las revisaron mentalmente con el cánon. El resultado es obras llenas de una verdad ideal, que no existe. Si nos fijamos bien, el proceso es idéntico a los egipcios o mesopotámicos, pero con una diferencia sutil: los griegos tenían un cánon de más grados de oscilación y que pertenecía al "Reino de la belleza", y no al reino de la propaganda política o religiosa. Ese pequeño cambio dota a todo el arte griego de originalidad y lo convierte en la base de todo el arte occidental posterior.
El compromiso con su tiempo lo adquiere el artísta en el momento que aprecian que sus obras son estudiadas por otros, que son criticadas o alabadas, que sus imágenes provocan veneración, que son el objeto de festividades, etc. Entonces aparecen pequeñas e ingrávidas nubes de riesgo artístico, como  en "Niké atando su sandalia", donde apreciamos un momento curioso convertido en el pretexto para "insinuar" belleza.

Un sentimiento golpea los corazones de estos hombres: respetar a la generación anterior y aportar modernidad a la posterior. Y con ese latir profundizaron en los movimientos del alma, expresados con el cuerpo.
Ese contexto es el caldo de cultivo donde surgió la técnica de los paños mojados, el descubrimiento del escorzo, la multiplicidad de los puntos de vista, la espectación del observador por los detalles o la pericia del artista notada en las curvas de sus figuras, que comenzaron como reposo del cuerpo (contraposto) y finalizaron con la expresión de la esencia de ese reposo invisible (curva praxiteliana).
Los conceptos ideológicos clásicos se expresan en el terreno plástico, surgiendo un nuevo tipo de artista, libre e inquieto. 

Comentario histórico-artístico de obras de arte

Para analizar una obra de arte es necesario seguir los siguientes pasos:

A) DETERMINAR

- Tipo de obra: (arquitectura, ecultura, pintura, relieve)
- Título:
- Autor:
- Fecha:
- Localización:
- Estilo:

B) ANALIZAR

- Contexo histórico:

- Técnica:

· Forma:
· Método:
· Descripción:

- Simbología:

C) CONCLUSIÓN (Otras cuestiones)

- Otras obras y autores importantes:
- Papel del artista en el periodo histórico:
- Posibles debates historiográficos:

(Parte de este modelo de comentario ha sido tomado del profesor Juan Diego Caballero. Su blog "aprendersociales.blogspot.com" está colgado en "Otros sitios sobre arte")