Mostrando entradas con la etiqueta Artista griego. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Artista griego. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de noviembre de 2010

Tema 3: El artista griego


El artista en Grecia vive un capítulo revolucionario. Esta revolución se expresa en las Artes Plásticas de diversas formas, podríamos llamar a esas formas  “caminos”. Dichos “caminos revolucionarios” que crean estos artesanos reconocidos y “libres”, se cimentan en la experimentación y la búsqueda, y tienen como objetivo expresar su concepto de belleza: armonía del conjunto, antropocentrismo y un estudio incansable y continuado sobre la expresión del espíritu a través del cuerpo. La combinación de estas realidades socioculturales hace que el artista se plantee cuestiones antes impensables, y que modifique el “modus operandi” creativo, pasando a ser ahora un proceso mental, donde las manos y la razón conectan en un terreno mágico, dotando al Arte de una fantástica carga visual-emotiva, aunque trabajan, eso sí, sobre esa nube conceptual (religiosa o política, al fin y al cabo) que marca y determina  cualquier manifestación artística de las civilizaciones en la Edad Antigua.

Y todo esto lo aportan los griegos a la Historia del Arte, inaugurando el espacio del espectador ante la obra, ya sea ante los templos o teatros, o ante la pintura, escultura o cerámica.
Si se plantea desde un punto de vista global, el Arte Griego es original, en tanto en cuanto analiza y sintetiza las obras de arte de su pasado más inmediato, y actúa para su contemporaneidad, igual que cualquier época. Pero entiende el Arte como evolución y eso, sumado a la potente herencia filosófica, política, social y cultural que dejará en las orillas del Mediterráneo, es una actitud muy moderna  ante el tiempo y la humanidad. El Arte es la respuesta ante la inquietud de estar vivos…


Los arquitectos de las ciudades griegas toman protagonismo, dirigen las obras con esmero, son conocidos, conocen las técnicas y las matemáticas egipcias gracias a sus estudios y viajes, inventan los “Órdenes” clásicos: dórico, jónico y corintio, dotando a cada estructura de geometría, simetría, proporciones armónicas y humanas, decoración en base a relieves y esculturas de bulto redondo, funcionalidad, y se adaptan al trazado urbano racional de las polis. Abren sus abanicos y eligen la forma, vinculan los edificios al terreno y adecuan las instalaciones según las normas clásicas del equilibrio del conjunto. 

 
Los escultores y pintores (mirar artículo del mes de noviembre de 2009 en al blog) muestran obras de arte mediante la armonía, la idealización platónica y el detallismo del cuerpo desnudo humano. Pero lo que es fundamental para su evolución desde el Siglo VI a.c. hasta la muerte de Alejandro Magno en 323 a.c., es el papel social que ocupan, algunos son venerados, queridos o criticados en vida, y remunerados en el caso de la escultura, sin olvidar que sus imágenes eran el vehículo de conocimiento de los Dioses y los Héroes. A veces eran objeto de admiración por las cerámicas y pinturas que se convirtieron en artículos de lujo. Lo cierto es que gozaban de éxito profesional y social, y ese salto cualitativo en las clases sociales les aportó el terreno de “pseudolibertad” donde imaginan sus obras, respetando a los antiguos y dejando preguntas sin resolver a las futuras generaciones.  
Hay varios ejemplos claros sobre la importancia que tienen los ceramistas y pintores en el periodo griego. De ahí que sus hazañas o vivencias queden patentes en historiadores romanos, en obras que reflejan su mitología o en leyendas antiguas.
Exequias, por ejemplo, creó el Ánfora del Vaticano, representando un hito sin igual en la historia de la cerámica griega. La escena de Aquiles y Ayax jugando a los dados consigue un virtuosismo y una veracidad modernos, sobre todo por la tensión interior de los personajes. Es un ejemplo importante de la maestría de este tipo de artesanos-artistas, que se niegan a ser meros espectadores e investigan los escorzos, las perspectivas y las líneas del cuerpo y el alma.
Apeles pintaba sus obras y luego las exhibía en público, pero  él se escondía  para escuchar los comentarios que la gente pudiera hacer. Esta actitud ante el público es tan original que se han escrito algunas historias sobre ella. “Un día pasó un zapatero y se atrevió a criticar la forma en que el artista había pintado una sandalia. Al día siguiente volvió a pasar el zapatero y se sintió orgulloso al ver que el pintor la había corregido. El crítico se envalentonó y empezó a meterse con la forma en que estaba pintada una pierna. Viendo el pintor que tenía que poner veto al zapatero se acercó y le dijo: “Un zapatero nunca debe juzgar por encima de los zapatos””.
Este episodio es peculiar porque avanza la crítica de arte, y muestra la actitud del artista ante la opinión del público, a veces reconsiderando su obra y otra enojándose con los críticos improvisados. 

En su "Historia natural", el autor romano Plinio nos cuenta el desafío entre dos famosos pintores griegos del siglo V a. de C., Zeuxis y Parrasio. “Con tal realismo pintó Zeuxis unas uvas, que los pájaros descendieron del cielo para comérselas; y no queriendo Parrasio verse superado por su colega, pintó una cortina con tanta destreza que Zeuxis intentó en vano descorrerla para ver la pintura que pensaba encontrar debajo.”
La perfección y el parecido con la naturaleza son motivos de disputas entre artistas y fundamento para un historiador como Plinio, que lo recogió en su obra literaria.
El poeta Anacreonte siente absoluta veneración y respeto por la pintura. Para describir la belleza del rostro de su amante alude a la pintura y a la mano del pintor “sirve para recordarla.”

Estos ejemplos y muchos más, junto con los diferentes "caminos revolucionarios" que marcan, nos enseñan la realidad en la que está enfrascado el artista griego, sujeto al debate y al gusto,  gozando de una creatividad antes desconocida, y creando unas fórmulas que se repetirán intermitentemente  a lo largo de la historia, en el Renacimiento, el Neoclásico, el Historicismo, o sirviendo como modelo a los artistas de la vanguardia.


lunes, 2 de noviembre de 2009

Tema 3: El artista griego

Lejos quedaba el fantasma de la norma que sobrevolaba los talleres orientales de las civilizaciones fluviales. Tan lejos y tan cerca, en nuestro mar mediterráneo... Porque fue allí, en un grupo de islas soleadas y secas, en un mundo antaño de pastores y piratas, en un tiempo "reciente" que brilla aun en sus esculturas y frescos, en una visión marítima de la vida, donde de pronto emergió una manera de sentir la línea y la forma, y que pasará a ser la "sensibilidad helénica" ya pasado el año 700 a.c. Esa sensibilidad creada a base de toques de realismo y un  homenaje formal y permanente a los símbolos, se traspasó de las costas de esta islas a las orillas de la península griega. Allí ciudades como Atenas, Corinto, Esparta o Delfos, convertidas ya en urbes (polis) con participación pseudodemocrática de sus ciudadanos, reposaron las experiencias creativas de sus antecesores ciládicos y cretenses y montaron el arte griego, caracterizado por la experimentación continua y la sorprendente e inagotable búsqueda de la belleza clásica.

Los artistas griegos, superadas las fases arcaícas, fueron los encargados de plasmar las exigencias de una nueva visión antropocéntrica del mundo en los siglos V y IV a.c., y lo hicieron desde la armonía, el idealismo y unas señales tímidas de compromiso con el tiempo que les tocó vivir.
La armonía es fundamental para los griegos, la relacionaban con el orden y la belleza del conjunto. No existía una norma pero si un cánon de belleza, un ángulo sobre el cual poder oscilar ese péndulo aceptado por ese grupo de "snobs" (según nos cuenta Gombrich) y políticos que financiaban las obras. Así nos regalaron la Acrópolis de Atenas o el conjunto del Santuario de Delfos, y esculturas como las de Fidias, Policleto, Praxíteles o Scopas.
El idealismo es evidente en cualquier obra plástica. Los cuerpos de los atletas inspiraron a los escultores, que asumieron sus formas y las revisaron mentalmente con el cánon. El resultado es obras llenas de una verdad ideal, que no existe. Si nos fijamos bien, el proceso es idéntico a los egipcios o mesopotámicos, pero con una diferencia sutil: los griegos tenían un cánon de más grados de oscilación y que pertenecía al "Reino de la belleza", y no al reino de la propaganda política o religiosa. Ese pequeño cambio dota a todo el arte griego de originalidad y lo convierte en la base de todo el arte occidental posterior.
El compromiso con su tiempo lo adquiere el artísta en el momento que aprecian que sus obras son estudiadas por otros, que son criticadas o alabadas, que sus imágenes provocan veneración, que son el objeto de festividades, etc. Entonces aparecen pequeñas e ingrávidas nubes de riesgo artístico, como  en "Niké atando su sandalia", donde apreciamos un momento curioso convertido en el pretexto para "insinuar" belleza.

Un sentimiento golpea los corazones de estos hombres: respetar a la generación anterior y aportar modernidad a la posterior. Y con ese latir profundizaron en los movimientos del alma, expresados con el cuerpo.
Ese contexto es el caldo de cultivo donde surgió la técnica de los paños mojados, el descubrimiento del escorzo, la multiplicidad de los puntos de vista, la espectación del observador por los detalles o la pericia del artista notada en las curvas de sus figuras, que comenzaron como reposo del cuerpo (contraposto) y finalizaron con la expresión de la esencia de ese reposo invisible (curva praxiteliana).
Los conceptos ideológicos clásicos se expresan en el terreno plástico, surgiendo un nuevo tipo de artista, libre e inquieto. 

Comentario histórico-artístico de obras de arte

Para analizar una obra de arte es necesario seguir los siguientes pasos:

A) DETERMINAR

- Tipo de obra: (arquitectura, ecultura, pintura, relieve)
- Título:
- Autor:
- Fecha:
- Localización:
- Estilo:

B) ANALIZAR

- Contexo histórico:

- Técnica:

· Forma:
· Método:
· Descripción:

- Simbología:

C) CONCLUSIÓN (Otras cuestiones)

- Otras obras y autores importantes:
- Papel del artista en el periodo histórico:
- Posibles debates historiográficos:

(Parte de este modelo de comentario ha sido tomado del profesor Juan Diego Caballero. Su blog "aprendersociales.blogspot.com" está colgado en "Otros sitios sobre arte")