miércoles, 15 de septiembre de 2010

Un nuevo comienzo.

Este curso 2010/11 el blog emprenderá un nuevo camino en el entendimiento humano. Nuestra relación con las obras artísticas nos abre conocimientos distintos, nos regala rincones del mundo antes desaconocidos. El artista como ser excepcional que cambia realidades y las presenta a nuestros sentidos.
Y siempre con la misma cuestión: ¿Qué es el Arte? ¿Por qué existe? ¿Cúal es su sentido?


Para empezar podrían ustedes presentarse en "Comentarios" y acto seguido dar una definición sobre el Arte, qué mejor que la reflexión...

Bienvenidos a Ekilibr-arte.

sábado, 1 de mayo de 2010

INCÓGNITA: El Barroco en Córdoba

Córdoba en el Siglo XVII y XVIII es el marco donde acontecen capítulos relevantes de la Historia de España. En ella sucedieron los conocidos "Motín del hambre" o "La Expulsión de los moriscos", dejando a la ciudad y la Mesquita huérfanas de la mezcla y la convivencia que había latido en sus calles durante algunos siglos. En cambio se introdujeron costumbres nuevas como el Corpus Christi, la procesión de imágenes y hermandades, el culto a las reliquias, las advocaciones marianas, incluso el popular respeto al Ángel custodio de la urbe, San Rafael. Se popularizan dos ferias, una en mayo y otra en septiembre, en honor a la Virgen de la Salud y de la Fuensanta, y La Corredera se convierte en el principal coso para las corridas de toros, a caballo en el XVII, y a pie en el XVIII. El Caballero veinticuatro, D. Pedro Domingo de  Henestrosa, consiguió grandes triunfos y hasta deleitó a Cosme de Medicci en 1668. Más tarde el Coso de los Tejares, hoy "Corte Inglés", acogió inolvidables tardes de manos de los diestros de los primeros escalafones.
A pesar del evidente analfabetismo del pueblo cordobés, en esta ciudad nacen maestros como Juan Rufo o Luís de góngora, fundamentales plumas de la cultura mundial.

Incógnitas:

1) En el terreno de la Arquitectura se hacen obras como... (ayúdate de las imágenes):



2) La pintura del barroco español culmina con un artista sevillano que deja grandes obras en Córdoba: ¿quién es? ¿cuáles son sus obras?.


3) En 1626 Juan de Mesa, imaginero crucial para entender la iconografía de la Semana Santa andaluza, crea para Córdoba una talla ...(ayúdate de la imagen):


4) El Coro de la Catedral  fue realizado en 1764 por...:



Es la hora de pensar...

jueves, 29 de abril de 2010

Tema 10: El Artista del Barroco

El viejo continente maduró en su Edad Moderna y se multiplicaron los países, reinos, y así los conflictos. La visión filosófica y mental del Relativismo se introdujo en un alma europea humanística y culta. Poco a poco, y sin detenerse, se fue gestando la sensación de búsqueda, previa al nacimiento de cualquier estilo artístico. Comienza el Siglo XVII, el de las luces para España, el de las sombras para un pueblo que soporta las epidemias y la tensión bélica. (Imagen: Hospital de la Sangre, actual Parlamento de Andalucía, en Sevilla durante la peste de 1649)
                                       
En el ambiente artístico, el Renacimiento había calado hondo en los países europeos, y el Manierismo, con su libertad creativa y su profundo sentimiento de distorsión de realidad, había mostrado a los artistas un camino desconocido: analizar la naturaleza y sacar las máximas posibilidades dinámicas. Con toques inarmónicos se hacían obras atractivas, rozando lo imposible, a punto de quebrar el equilibrio sereno que necesitan los ojos de los humanitos. Pero este latir anticlásico, abofeteado por los críticos y olvidado por los historiadores, es considerado el auténtico caldo de cultivo del Barroco, sobre todo en lo referente a la representación formal de los personajes y a los campos de color. A todo esto hay que sumar que el lenguaje clásico, heredero de la Antigüedad romana, estaba gastado, repetitivo y espeso. La Historia del Arte necesitaba un cambio, un estilo más intuitivo y sensual.

La Iglesia occidental europea estaba inmersa en las guerras de religiones contra los países reformistas luteranos, considerados intrusos en la Europa a las puertas de la Ilustración. Holanda representa certeramente la nueva religiosidad, y la forma de vida urbana, moderna y laica. La Iglesia católica apostólica y romana, comandada anteriormente por Carlos V, el concilio de Trento y los generales militares, e impulsada ahora por Felipe IV y su Contrarreforma (política y artística), sacudirá los pilares del Arte anterior y presentará obras religiosas, usadas como vehículo de propaganda ideológica, resaltando aquellos puntos que la diferenciaba del Luteranismo o el Calvinismo, ya sean elementos de la liturgia, la Eucaristía o en escenas como el Leviatán.
El Siglo XVII despierta en el terreno de la estética con una sensación confusa de cambio. Ese cambio que genera un grupo de artistas italianos y que se difundirá por el resto del continente, se caracterizará por la arriesgada y palpitante apuesta de crear un mundo distinto en los cuadros y esculturas. Los personajes, que son ahora más populares y creíbles que nunca, viven en un espacio mágico de luces y sombras, de diagonales y movimientos, un mundo parecido al nuestro pero sutilmente inventado por las manos y los colores. La Arquitectura, ayudándose de las nuevas técnicas y de estudios cada vez más complejos, se vuelve plástica, exuberante, ecléctica, personal y, sobre todo, se vuelve más orgánica, menos racional que en el Renacimiento.

La popularidad del Arte en estos momentos tiene mucho que ver con el impulso que le ofrece la Iglesia, necesitada de iconografías sinceras, que se conviertan en parte de la memoria colectiva. Así nacen la Semana Santa o la Arquitectura vernácula, que llenaban las calles y vaciaban los edificios por unas horas.
El caso es que los artistas supieron crear el clima adecuado, se adaptaron a las necesidades de sus religiones, y decoraron los palacios y salones de los monarcas absolutistas. Vivieron la Corte, bebieron el licor de la fama y probaron la narcótica eternidad que se derrama de los lienzos firmados. Fueron considerados genios, igual que sus antecesores del Cincuecento.
Pero es cierto que se pueden observar características peculiares en cada región, teniendo gran culpa de esto la personalidad de los artistas y las escuelas que van creando en sus ciudades.
Italia es el origen de este estilo artístico. En Roma, Maderna, Bernini y Borromini protagonizan uno de los capítulos más significativos de experimentación y rivalidad. Cada uno programaba la curva o la recta en sus entablamentos de manera distinta. Cada uno construía con materiales más o menos nobles los edificios del tercer despertar de la ciudad eterna. Los dos primeros culminaron el gran teatro eclesiástico del Vaticano, la portada a los pies de la cúpula de Miguel Ángel y la plaza en la que desemboca la avenida del puente. Y Borromini con su peculiar carácter y su vida humilde, eleva las líneas de la arquitectura al panteón de la belleza.
En escultura sobresale Bernini que, de nuevo para los papas, talla el mármol viejo de su tierra para descubrir el dinamismo de escenas con altas cargas emotivas, llenas de tensión y fugacidad.
Los Carracci decoran las estancias de un modo clásico y mitológico, presentando los personajes alejados de lo terreno, destellantes de luz plana y constante, siguiendo así el camino trazado por los artistas del Cincuecento. Y Caravaggio inventa el Tenebrismo, cubriendo sus cuadros de magia. Los hombres y mujeres que viven en sus pinturas han sido inspirados por la naturaleza, como robadas de un espejo y enfrascados en una realidad paralela que percibimos. Artista polémico en vida, de carácter agrio y con una hoja en el libro del arte.

Francia utiliza el barroco para sus intereses políticos, así construyen Le Notre y Mansart el Palacio de Versalles, y se inaugura la historia del jardín europeo. “El Rey Sol” ingenia todo un escenario monárquico, lleno de lujo y de “horror vacui”, un ejemplo destacado es la Galería de los Espejos.

El empuje de la Contrarreforma viene de España y Flandes. En la península ibérica, la escultura (sobre todo la imaginería) y la pintura reflejan el sentimiento religioso desde múltiples vías: las tallas mesuradas de Gregorio Fernández y el sufrimiento recogido de Martínez Montañés, los volumétricos monjes místicos bañados de blanco de Zurbarán, las mujeres y niños sevillanos encarnados en la Virgen y el Niño, que tan popular se hicieron y tantas escuelas interpretaron, de Murillo. La teatralidad de Valdés Leal y sus paisajes calavéricos, los ascetas tenebristas de Ribera, y la aportación de Velázquez, crucial momento de encrucijada entre colores gruesos y libres, pincelada entusiasta e imaginativa, y una composición creativa que invita a entrar en la pintura. Sus fondos neutros y su obsesión por el sfumato nos recuerdan una cita de Pablo Picasso: “al final…pinta la pintura”. Rubens, en cambio, desde el norte del Imperio español decadente, crea mitologías fantásticas y retratos psicológicos muy modernos.

Holanda será el entramado de vivencias personales. Artistas como Rembrandt, Vermeer o Frans Halls utilizan la sociedad burguesa y laica como trampolín de sus libertades. Rembrandt es uno de los grandes, uno de esos melancólicos y bohemios que caminan por el recuerdo. Sus cuadros son un espectáculo visual sin precedentes. Con una pincelada que vibra, combina colores y se inventa una luz emergente y desconocida. Vermeer utiliza la cámara oscura y tiñe sus interiores burgueses de una pausa que nos hace viajar hasta Piero della Francesca, y con un aspecto muy fotográfico, de líneas diluidas y una luz salpicada. Las telas de Halls, por su parte, son espontáneas y con una pincelada larga y temblorosa.

El Arte Barroco, podemos concluir, es el resultado de la genialidad de un grupo de seres humanos que consagraron su virtud y su esperanza a la locura de enfrentarse a un trozo de tela, a un bloque de mármol, fundiendo algo llamado bronce, o dudando ante un plano, para sacarle verdades a la vida, para agitar las fibras quietas del espectador, que hoy... sigue admirando sus obras.

martes, 20 de abril de 2010

Tema 9: El artista en la Italia del Renacimiento


Europa, abanderada por Italia,  se mira al espejo de la historia a finales del Siglo XV. Un espíritu nostálgico, en búsqueda de un nuevo camino vital, salpica todo el panorama artístico. La Gramática y la Poesía comenzaron este empeño de cambio y la Arquitectura y las Artes Plásticas lo culminaron. 
Florencia en el Siglo XV y Roma, con un fenomenal despertar en el XVI, imaginan un mundo artístico mirando atrás, al pasado clásico de Grecia y Roma antiguas.
El Humanismo, en primer término, con una inquietud e investigación exhaustiva de las obras antiguas, el Historicismo, fomentado por las excavaciones arqueológicas, el Coleccionismo que propugnan  los “Studi humanitas” y Familias burguesas, la conciencia colectiva de cambio, acrecentada por el descubrimiento de nuevas tierras y el nuevo sistema mercantilista, y el Neoplatonismo, crean el marco ideal de este nuevo sentir de la belleza y la formas.

Los artistas gozaron de su burbuja laboral en gremios organizados ya en los siglos anteriores, pero ahora en Italia, el mundo de los artistas sufre una división: los artesanos seguirán un rumbo, atendiendo a promotores menores y enfrascados en las normas gremiales, y por otro lado, una élite de artistas creativos, que se sienten protagonistas de la Historia del Arte y que establecen un diálogo directo con la antigüedad griega, helenística o romana, desembocando en una modernidad formal, iconográfica y filosófico-simbólica. Estos últimos, entre los cuales se encontrarán nombres fundamentales del Arte, serán protegidos por el papado y los mecenas civiles, ambos centros de poder en la Italia cristiana de las Ciudades-Estado, amarrando la libertad al espíritu cristiano y mitológico antiguo que empapa casi toda la producción artística en estos siglos.
Tres conceptos explican este nuevo despertar: la perspectiva lineal y atmosférica, el espacio unitario y la armonia entendida como la expresión ideal de la belleza intangible.
Brunelleshi en arquitectura cuatrocentista fue el primero en tratar los problemas de la perspectiva. Su intención era crear un método a través del cual el Arte representara la visión humana, poniendo al hombre (Antropocentrismo heredado de la Antigüedad) en el centro de la obra de arte, creando un espacio ilusorio donde reina la armonía, conseguida con la superposión de módulos y puntos de fuga. La proporción humana del arte, por tanto, marcaba  otra vez las manijas del reloj de la Historia.

La siguiente vuelta de tuerca la da Rafael en el Cincuencento clásico. En obras como “La Escuela de Athenas” dispone las masas de personajes en una escalinata, organizados armónicamente,  y el fondo  de arquitectura volandera  crea un lugar creíble a pesar de su evidente toque mágico imposible. Quedaba inaugurado el episodio atmosférico de la perspectiva. 
El Espacio Unitario era la manera de disponer los volúmenes (Arquitectura) y los personajes (Escultura y Pintura) ante el ojo del que los mira, inventado un nuevo mundo artístico, claro y transparente, mucho más ordenado racionalmente que en la Edad Media. Massaccio, Alberti o Ghiberti emplearon esta directriz en sus obras. Y Mantenga, Piero Della Francesca o Bramante alcanzaron niveles altos de conexión total con la belleza ideal, mediante volúmenes potentes y espacios directos.

La belleza que busca el artista en este momento responde al filtro neoplatónico que late en el pensamiento renacentista. Boticelli, siguiendo a Savonarolla, o Miguel Ángel con la “Terribilitá” que imprime a sus figuras con ejemplos clave de esa mirada hacia el ideal no perceptible, pero existente.
Leonardo da Vinci funciona como bisagra entre las fases del Cuatrocento y el Cincuecento. Partiendo de un estilo cuatrocentista y, con la fantástica locura de intentar diluir los contornos, crea el “Sfumato” para darle un aspecto visual parecido al real que capta el ojo humano. Los paisajes oníricos y el constante misterio (temático, iconológico y representativo) que envuelve a todos los aspectos de su pintura marcan su leyenda.  
   
Este grupo de creadores, que vivieron el vaivén político de Florencia y Roma  y que observaron el avance de la Ciencia, inauguran la nueva concepción del artista. Ser genial, a veces incomprendido o atormentado, que tiene revoloteando entre sus dedos la nueva estética y que utiliza el Arte como vehículo estético y de comprensión del hombre.
Venecia en este sentido acentúa la pintura de carácter clásico profano con un sentido de la armonía puramente cromático. A través de múltiples tonos, de un impulso revolucionario y de una eléctrica y vigorosa pincelada, consigue cuadros llenos de gracia y calma. Giorgione, Veronés, Tiziano o Tintiretto colgaron de las paredes flotantes de Venecia las obras que influirán enormemente en aspectos fundamentales del Barroco posterior.

El manierismo será el último coletazo de la mirada melancólica por el mundo antiguo. Como momento histórico, se entiende como reacción anticlásica y  como expresión artística es original, transgresora y base para el atrevimiento posterior del Siglo XVII. El diálogo con el pasado se hará en este periodo mediante las obras de la generación anterior, es decir, las obras de arte realizadas por los grandes maestros del Cincuencento que a la vez es el resultado del estudio del pasado helénico. Por eso la mirada es más indirecta, influenciable y distorsionada. Lo que sí es de mucha importancia es la introducción en pintura de los efectismos propios de este “estilo”, ya sean los escorzos, los colores estridentes, el dinamismo de los grupos y figuras, los detalles secundarios y la desconexión con esa belleza ideal, para buscar otra más sorprendente y superflua.
Italia con el Renacimiento se resarce del paso inexorable del tiempo medieval y homenajea a su pasado, inventa y discute su presente, desvelando su futuro sobre planos valientes, cúpulas imposibles, golpes marmóleos de cincel, y techos y lienzos reflejos de la búsqueda y la investigación.

miércoles, 24 de febrero de 2010

INCÓGNITA: El Arte de la sorpresa

El 18 de Abril de 2006 la gente se despertó atenta a sus asuntos, movida por sus relojes, andada por sus zapatos y vestida por la primavera. Córdoba se asomaba a sus río como cada mañana, y entonces, sorpresa! Un gigante con cara de bonachón dejaba que el río lo tocara. Sentado y feliz se bañaba. "El Hombre Río" dió un toque distinto al surco del agua, y los cordobeses lo miraban.


¿Lo viste? ¿Te lo contaron? Ahí lo tines...

¿Sabes algo sobre sus autores?
¿Qué fue de la escultura?
¿Es esto arte o sorpresa?

DOS INCÓGNITAS: Rincones cordobeses.

El Renacimiento llega a Córdoba de manos de una gran arquitecto, este construye varias de sus obras importantes en esta ciudad. Hoy suponen rincones de la ciudad, con magia y leyenda. Uno de estos sitios es este palacio, heredero de su tiempo y que hoy conserva su memoria en el trazado urbano.

¿Cómo se conoce a este Palacio?
¿Qué familia lo habitó?
¿Quién es ese arquitecto moderno?


Pero existe una incógnita aun mayor, y es noticia de este último mes. Si te fijas en la fotografía, justo en el extremo derecho se puede apreciar un callejón que desemboca en un parque, aunque este último no se pude ver. Ese callejón estaba decorado con graffitis de uno de los artistas urbanos más reconocidos de nuestro país.
Y la noticia es que ese graffiti ha sido borrado, blanqueado, sin ningún tipo de respeto artístico, aunque en base a la ley actual, eso si. (Desde aquí no queremos mosquear a los que mandan...)

¿Sabes quién es el artista al que me refiero?
¿Conocías la pintura?

¿Qué opinas de todo esto?

La pintura estaba firmada y rematada con una frase:

" El tiempo pasa, la lucha continúa..."

sábado, 13 de febrero de 2010

Tema 6,7 y 8: El artista medieval en tierras cristianas.

La Edad Media se organiza en torno a la religiosidad, tanto musulmana, como cristiana. Es en esta última donde el arte se expresa con más unidad creativa, debido a sus caracter figurativo (siempre utiliza las figuras de la naturaleza tangible, y a veces las complementa con símbolos), su categoría de "estilo", con distintas líneas (arquitectura, escultura y pintura), y su "peculiar evolución" (románico, gótico y mudejar). Por tanto entenderemos este análisis como una ojeada a las maneras o "estilos" que nos ha dejado el hombre medieval-cristiano en Occidente.
El artista románico inaugura esta nueva visión del mundo desde los siglos X al XII, llevando como bandera su sentido compositivo: en las iglesias y catedrales compone la nueva arquitectura con material de acarreo, con sistemas antes conocidos como el arco de medio punto o las bóvedas, pero con un sentido diferente de organizar los espacios. Los arquitectos educan a sus discípulos, tradicionalmente familiares, a los cuales dejan sus conocimientos sobre ingeniería y materiales. Al estar imbuídos en una sociedad rural y faltos de ámbitos donde compartir ideas, el mundo de los artistas es anónimo para el resto de los mortales, aunque es cierto que se manifiestan círculos aislados de contacto cultural. El caso es que la Iglesia y los Reyes contratan a los artistas o "artesanos" para la tarea de instruir al pueblo con "el reino de los cielos", con los símbolos del cristianismo: la Casa de Dios.

La vida de estos "maestros" (termino con el que se conocían a los creadores de los edificios) era nómada, con estacionamientos largos en los lugares donde les llevara el encargo de la ermita, iglesia o catedral. Estos edificios se edificaban lentamente sobre sus ideas y sobre las manos de oficiales y aprendizes, enrolados en esa aventura por devoción,  tradición o sustento.
Los escultores y pintores eran "artesanos" con horas de trabajo y salario, también errantes y sabedores de los caminos europeos. Se organizaban en cuadrillas y creaban estilos distintos, como se aprecia perfectamente en las portadas de Moissac y Vezelay.

Dos ejemplos calves para entender el sabor románico en pintura son el "Pantocrator de Tahull" y la cripta de San Isidoro de León, una uténtica proeza compositiva de religiosidad y vida agraria, con contornos potentes, bandas de color y aspecto hierático de las formas.

Un caso extraordinario fue el del Maestro Mateo, contratado por Fernado II de Aragón, para la ejecución de la Catedral de Santiago de Compostela. Con sensibilidad de arquitecto y escultor, compone una obra de arte que ejerció influencia en su tiempo. Las figuras del "Portico de la Gloria" emanan vida terrena con espíritu divino, punto álgido de belleza medieval y un enorme acierto artístico. La leyenda y las meigas gallegas cuentan que Mateo se atrevió a autoretratarse en el pórtico, eso sí, arrodillado y disculpándose. ("... perdone Dios, pero soy artista..."). El anonimato del artista se disolvía poco a poco.

El artista gótico nace por encargo y por amor a la luz, nueva concepción de Dios en esta segunda fase de la Edad Media. El encargo es hecho por Bernardo de la Claraval y la Órden del Cister a finales del Siglo XII, aunque el fenómeno gótico se expande hasta el Siglo XV. Propugnan un cambio de religiosidad, edificios límpios y puros, llenos de luz. Los artistas aceptaron y crearon, y terminaron con los muros y la oscuridad, y los llenaron de luz y de colores. Para ello ingeniaron el nuevo sistema de contrafuertes, y las vidrieras, hicieron el resto.

La ciudad, nuevo símbolo de "progreso", se llenó de mercados, y estos de campesinos y mercaderes, que terminaron siendo los burgueses. Esta ciudad asentada sobre el terreno se divide en barrios, y los artistas van a ocupar algunos, y se van a organizar en "gremios". Dejarán su vida itinerante y vivirán la urbe, compartiendo aire y calle con los otros ciudadanos artesanos. Los gremios establecerán precios, jornadas laborales, incluso los primigenios "derechos de autor". El desarrollo de múltiples ciudades en distintas partes de Europa desarrollará diversas escuelas, con sus acentos y cadencias. Los arquitectos y escultores estaban cada vez más reconocidos y eran más libres.
"El pórtico de Chartres" enseña figuras novedosas, lánguidas actitudes, formas y rostros más comunicativos, y por tanto, más vivos que nunca.

"La portada de Reims", en cambio, presenta a poderosas imágenes profanas de clara influencia helénica. Los paños y contrapostos ahora eran cristianos. 

De todas formas no podemos pensar que la libertad del marco arquitectónico religioso va a suponer la total explosión de personalidades, ya que siempre el artista necesita un pago tras la obra. En arquitectura, escultura y pintura existen ejemplos de obras de arte civil, pero con clara áurea cristiana. El mundo medieval se agota, se transformará en el mundo moderno.  
Pero antes, una despedida sublime, dos gotas de agua esquisitas...
La primera es  la Mudejar, clara combinación de lo árabe y lo castellano, de lo musulmán y de lo cristiano. Obras de arte cristiana con lenguaje expresivo andalusí dispersas en el espacio (Castilla, León, Aragón) y en el tiempo (Siglos XII al XVI).

La segunda es la Pintura Flamenca, que se convierte en la burbuja más brillante de Europa. Flandes en el Siglo XV manifiesta su alto rango económico y su sensibilidad nórdica a través de artistas como Jean Van Eyck, Roger Van der Weyden o El Bosco. Estos artistas con nombres y apellidos practican con óleo sobre tabla, manejan la perspectiva, llenan de luz uniforme sus cuadros y pintan para la burguesía floreciente y también para la Iglesia protestante. Seguramente debido a la evolución moderna de la sociedad, el arte es entendido como objeto profano y económico, y con ello, el artista alcanzará puestos cada vez más elevados en esta cultura elitista. El detallismo y la simbología que defiende Van Eyck en el "Matrimonio Arnolfini" y un detalle del Políptico del "Jardín de las Delicias", son buena muestra de este adiós a lo medieval.

Desde el Siglo VIII al XV, la Edad Media oscila en los caminos del tiempo del hombre, dejando una huella profunda en la sensibilidad artesana, en la utilización de símbolos, y en la consecución de la luz, mediante la altura y el vano, o mediante los pinceles. Esa huella sigue en nuestras ciudades en forma de monumentos, y dentro de algunos museos, huellas que debemos valorar...  

Comentario histórico-artístico de obras de arte

Para analizar una obra de arte es necesario seguir los siguientes pasos:

A) DETERMINAR

- Tipo de obra: (arquitectura, ecultura, pintura, relieve)
- Título:
- Autor:
- Fecha:
- Localización:
- Estilo:

B) ANALIZAR

- Contexo histórico:

- Técnica:

· Forma:
· Método:
· Descripción:

- Simbología:

C) CONCLUSIÓN (Otras cuestiones)

- Otras obras y autores importantes:
- Papel del artista en el periodo histórico:
- Posibles debates historiográficos:

(Parte de este modelo de comentario ha sido tomado del profesor Juan Diego Caballero. Su blog "aprendersociales.blogspot.com" está colgado en "Otros sitios sobre arte")